20 cosas sencillas que te ayudarán a estar más sano

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Consejos de salud

Cuando se trata de nuestra salud, parece que siempre ocurre algo que nos impide adoptar un estilo de vida más saludable. Ya sea porque hay alguna fiesta u obligación familiar, o simplemente para ahorrar tiempo o por pura comodidad, para muchos de nosotros es muy difícil cambiar los hábitos alimenticios y lo único que hacemos es posponer indefinidamente el momento de hacer el cambio.

Cuanto más te mientes a ti mismo, menos confiarás en tus propias habilidades de conseguir lo que deseas.

Lo cierto es que la ley de la inercia se aplica en este caso como en cualquier otro contexto: un cuerpo que se encuentra en reposo tiende a permanecer en el mismo estado, y un cuerpo en movimiento tiene la tendencia de seguir moviéndose.

No es muy fácil cambiar nuestros hábitos de la noche a la mañana, y mientras que algunos pueden hacerlo en un par de días, otros tardan semanas o incluso meses en llegar a aceptar plenamente su nuevo estilo de vida sin verlo como un “esfuerzo”, sino como algo que se hace por satisfacción.

Yo ya he pasado por el proceso de la transformación y he conocido a muchas personas que han logrado cambiar sus vidas para bien. Y cuando vemos a otros cómo lo logran nuestras mentes tienden a pensar que detrás de sus transformaciones hay un gran secreto, porque así fuimos entrenados a creer que las cosas no son tan sencillas y empezamos a buscar respuestas más sofisticadas.

El secreto de la salud plena se encuentra en las cosas simples

He preparado una lista con 20 cosas súper sencillas pero muy valiosas que puedes hacer desde ya mismo para mejorar tu salud hasta en un 50% dando pequeños pasos cada día.

Cuida tu alimentación:

1. Bebe más agua

Aunque sea la cosa más natural y accesible que podemos hacer, muchos de nosotros no logramos alcanzar la cantidad mínima de agua requerida por nuestros organismos.

La cantidad diaria de agua recomendada es de 33 ml por cada kilogramo / cuerpo.

Si normalmente bebes más agua de lo mínimo necesario no pasa nada, ya que significa que tu organismo tiene un buen metabolismo y usa intensamente todas sus funciones internas.

Pero si actualmente bebes menos agua de lo recomendado al día, deberías aumentar progresivamente la cantidad para que tu organismo se vaya acostumbrando con el nuevo cambio.

Los primeros 500 ml puedes beberlos a primera hora de la mañana, antes de desayunar. Tu cuerpo se revigorará inmediatamente y observarás cambios esenciales, tanto en materia de energía como de tránsito intestinal.

2. Come a horas adecuadas

Es muy indicado que formes una rutina diaria y tomes las comidas a las mismas horas. De esta manera tu cuerpo se acostumbrará a un horario predefinido y sabrá cuando debe prepararse eficientemente para la digestión.

Tener un horario fijo para las comidas también te ayudará a liberarte de los antojos imprevistos a lo largo del día.

Trata de no comer al menos 2 horas antes de dormir y opta por comidas ligeras.

Cuando estás recostado, en una posición de 180 grados, la digestión se hace con más dificultad y el estómago lleno impide al organismo rehacer correctamente los niveles de energía. El descanso durante la noche es esencial para la salud del hígado y de los demás órganos internos.

3. Reparte los platos en tu favor

Independientemente de si sigues una alimentación vegana, vegetariana o estándar, la forma en que repartes la comida en tu plato puede influir considerablemente en tus niveles de salud y energía.

Lo ideal sería tener un 50% de verduras crudas, un 25% de proteínas y otro 25% de comida preparada. Pero en todo caso, hay que dar mucha prioridad a las verduras.

4. Lee las etiquetas de los productos que compras

Yo tengo una regla muy sencilla: Nunca compro productos cuyos ingredientes desconozco. Si decides ser más consciente de lo que comes, el primer paso que deberías dar es informarte de los ingredientes utilizados en los alimentos que compras habitualmente, y luego averiguar si son buenos o malos para la salud.

Internet es una enorme fuente de información y me ha ayudado a descartar decenas de productos que antes compraba sin saber que contenían ingredientes dañinos para la salud.

Además, una vez que eres más consciente de lo que vas a introducir en tu cuerpo, seguramente tomarás mejores decisiones.

5. Reemplaza los snacks

Los chips, las galletas, magdalenas y otros snacks son los primeros que llegan a nuestras manos cuando se nos antoja algo dulce o salado.

Los snacks no sólo son malos para nuestra salud, sino que también provocan dependencia.

Así que mi recomendación es que reemplaces todos los snacks con la mejor comida rápida que conozco: las frutas frescas o deshidratadas, como palillos de zanahoria, pepino o dulces saludables, sin azúcares, veganos o raw veganos. Pero todo con un límite.

Cuida tu cuerpo:

6. Haz más ejercicio

Si una persona tan cómoda como yo ha logrado integrar el deporte de una manera constante en su vida, seguramente tu también puedes hacerlo.

¿Cómo empecé a hacer más ejercicio?

Empecé a caminar más a menudo. Mi antiguo trabajo estaba a 20 minutos andando de mi casa, y como siempre llegaba agotado a casa sin tener ninguna gana de ir al gimnasio, he decidido ir y volver del trabajo caminando, sin tomar el autobús. Era mi única posibilidad de hacer algo de movimiento, ya que después llegaba a casa, comía y me iba a dormir.

Al principio parecía una esfuerzo, pero en unos pocos meses llegué a hacerlo de forma mecánica, como si hubiera sido algo normal.

El siguiente paso fue el de elegir más a menudo las escaleras clásicas en lugar del ascensor. Y aparte he ido incorporando otras actividades físicas en mi vida.

Lo cierto es que cualquier tipo de actividad que te saca de tu zona de confort y te obliga a hacer más ejercicio es mejor que que lo haces ahora mismo.

7. Duerme lo suficiente

El sueño es esencial para la salud. La falta de sueño debilita el funcionamiento de los órganos internos y afecta tu estado emocional al día siguiente.

La melatonina es una hormona que se libera entre las 22:00 y 2:00 horas de la mañana, y sólo en la total oscuridad. Es esencial para el descanso y para rejuvenecer el cuerpo a nivel celular. El sueño en este intervalo horario es el que más relajación y bienestar produce. Aprovecha esta franja para tener una salud mejorada y una energía desbordante.

8. Descansa con regularidad

Se cree que la manera más eficiente de ser productivo al 100% es combinando las pausas con intervalos de trabajo intensivo. Esto es lo mismo que en el caso de los entrenamientos de alta intensidad o HIIT, que te ayudan a quemar más grasa en menor tiempo que a través de métodos más clásicos.

Así que mi recomendación sería hacer una pausa de al menos 5 minutos cada hora, tanto para descansar tu mente como tus ojos. En este intervalo aléjate de la silla y da algunos pasos, y luego vuelve a trabajar con las pilas recargadas.

9. Relájate con un masaje

Una gran parte de la tensión resentida a lo largo del día queda bloqueada en los músculos. Una sesión completa de masaje o al menos 5-10 minutos pueden relajar y eliminar la tensión de tu cuerpo.

10. Elige ropa adecuada

La ropa que eliges puede influir considerablemente en tu estado emocional.

Tira o dona la ropa que no te hace sentir bien y escoge únicamente las prendas en las que te sientes relajado, cómodo y te transmiten un buen estado de ánimo.

11. Adopta una rutina para tu higiene personal

Un cuerpo cuidado se ve y se siente más sano. No exageres con el lavado de las manos, pero tampoco olvides lavarte los dientes después de cada comida. Y ya sé que esto no gustará a muchos hombres, pero deben saber que no sólo para las mujeres es recomendable cuidar el rostro y el resto de la piel.

Las cremas y otros productos detoxificantes para el cuerpo harán que nos veamos más jóvenes y a estar más satisfechos con nuestro aspecto.

Cuida tu alma:

12. Conéctate con la naturaleza

La naturaleza tiene el poder de transmitirnos una energía increíble. Una energía que no puedes conseguir en ningún otro sitio.

Cuando sientas que tu mente y tu cuerpo están sobrecargados de los problemas de cada día, tómate un descanso y vete a algún lugar para estar rodeado de la naturaleza.

Cosas tan simples como un paseo por la playa o una caminata por el bosque liberarán tu mente de las preocupaciones diarias y te ayudarán a enfocar de otra manera tus problemas.

13. Medita

No me refiero a técnicas complicadas de meditación, sino a algunos minutos dedicados únicamente para que estés contigo mismo.

Trata de encontrar un lugar donde nadie te pueda molestar, siéntate cómodamente y permanece con los ojos cerrados durante un par de minutos. Sigue tu respiración y observa los pensamientos que van llegando, sin juzgarlos y sin dejar que influyan en ti mismo.

La meditación practicada de manera constante te ayudará a relajarte y a equilibrar tu organismo.

14. Dedica tiempo a las cosas que más te gustan

Todos necesitamos de vez en cuando satisfacer algunas necesidades o deseos. Así que no dudes ni un momento en hacer las cosas que más te gustan o en cumplir tus deseos.

Un cuerpo sano significa en primer lugar una mente sana. Lo exterior es el espejo de lo interior.

Aprovecha para hacer una lista con las cosas que más deseas ver cumplidas y lucha para verlas realidad. Y aquí me refiero a cosas tanto materiales como inmateriales: visitar un país, conseguir un nuevo trabajo, tener una nueva cámara, pasar más tiempo con la familia, etc.

15. Piensa positivo

Se dice que la realidad es tal y como la proyectamos nosotros. Todo nace primeramente en nuestras mentes y luego en la realidad cotidiana.

El pensamiento positivo es un pensamiento sano que te hace ver más allá de lo bien o lo mal que te ha ido hoy. El hecho de que tengas un período de malas experiencias en tu vida no significa que estás destinado a que te pasen estas cosas.

Lo malo y lo bueno forma parte del mismo plato, que es la vida misma, así que aunque tengas que preocuparte por determinadas cosas que ocurren en tu vida tratando de encontrar soluciones, es mejor para tu salud si mantienes una actitud positiva y optimista tanto en lo malo como en lo bueno.

16. Elige amigos compatibles contigo

Cuando las personas que te rodean tienen las mismas costumbres que tú o cuando sabes que son igual de optimistas y abiertas a adoptar una estilo de vida saludable, todo se vuelve mucho más fácil.

Acércate a grupos de personas con los mismos intereses que los tuyos, intercambia información, consejos, ideas y conocimientos con ellas. Inevitablemente descubrirás cómo la salud se convierte en una parte de tu vida.

Toma decisiones inteligentes:

17. Aprende a cocinar

La comida que preparas en casa, sea cual sea, es al menos 2 veces más sana que la que encuentras en los restaurantes.

Al final no es tan difícil cocinar y de vez en cuando puedes intentarlo para ti o para impresionar a tus amigos y familiares. Si no tienes ideas de platos, te invitamos a que descubras nuestra sección de recetas, donde encontrarás una amplia selección de recetas vegetarianas, muy sanas y fáciles de preparar.

18. Elige frutas y verduras de temporada

Las frutas y verduras de temporada son las más limpias y asequibles en el mercado. Esto significa que costarán menos y tendrán más nutrientes. El negocio perfecto.

Otra cosa que puedes hacer es comprar una mayor cantidad a un precio menor para congelarlas durante el invierno.

19. Elige alimentos de fuentes seguras

Aunque muchos piensen que los alimentos ecológicos son un simple negocio, lo cierto es que son los mejores si quieres que tus comidas no incluyan cosas como pesticidas o herbicidas.

Yo tengo una regla bastante simple en este caso. Cuando se trata de alimentos cocinados, como los garbanzos, las lentejas o las pastas, suelo comprarlos en formato clásico, no ecológico. Cuando se trata de frutas y verduras, leches vegetales o tofu, trato de recurrir siempre a las versiones ecológicas.

20. Planifica tu alimentación de forma inteligente

Una vez que empieces a poner sobre un papel cuál es tu plan, cuándo hacer las compras, qué cocinar, qué comer cuando no tienes tiempo, te darás cuenta mucho mejor de cómo se reparte tu tiempo y qué puedes hacer al respecto.

Usa una agenda o una app en tu móvil para gestionar mejor tu tiempo. No tienes que programar toda tu semana, pero cada día puedes dedicar 5 minutos para pensar cuáles serán tus planes para el día siguiente, qué tienes que comprar, qué vas a comer, cuándo vas a hacer deporte, etc.

Para facilitarte aún más las cosas, hemos preparado recientemente un artículo con las mejores aplicaciones de nutrición para móviles.

No soy adepto a los cambios radicales, pero creo en el progreso y en el poder de las pequeñas cosas que se hacen cada día o semanalmente.

Es suficiente que apuntes todas estas cosas en un papel y las ponga en algún sitio a la vista, y cada día puedes ir marcando al menos 2-3 objetivos que lograste ese día para ti y tu cuerpo.

De vez en cuando párate a observar cuánto has progresado. Es muy importante ser consciente y sincero con el lugar en el que te encuentras.

¿Fracasarás?

Seguramente, al igual que todo el mundo. Pero es algo normal.

Ningún camino llega sin obstáculos. Seguramente habrá momentos en los que no tomarás las mejores elecciones, y en ese momento es importante regresar con tranquilidad y firmeza por el buen camino. La mente siempre intentará encontrar excepciones para caer en los malos hábitos.

Errar es humano, así que no trates de ser perfecto, pero al menos intenta reducir la frecuencia de tus errores.

Y por último, no olvides pasártelo bien.

Encuentra maneras de alegrarte de tu camino sin que sufras demasiado. Al igual que los niños aprender a jugar, nosotros los adultos también debemos aprender qué es lo mejor y lo más correcto para nuestro organismo.

Si has leído hasta aquí, me gustaría que dediques unos minutos para que me cuentes ¿cuál es tu historia?

¿Por qué quieres ser más san@? ¿Cuál crees que es el mayor beneficio de una alimentación saludable?

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